Presentación, ¿qué es el yoga ashtanga?

El Yoga Ashtanga es un tipo de Yoga dinámico creado en 1916 por Krishnamacharya Sage y Yogi tras su viaje al Himalaya. Él lo considera un sistema filosófico ya que lo aprendieron de un Monje Sri K. Pattabhi Jois y lo transmitieron en los años 30 a numerosos estudiantes indios llegando a occidente 30 años más tarde.

El término Ashtanga proviene del sanscrito asthau que significa ocho y anga que significa miembros. Esto hace referencia a las 8 prácticas esenciales de este tipo de Yoga: las reglas de comportamiento, la autodisciplina, las posturas corporales, el control del sentido, la concentración, la meditación y la iluminación.

A través del Yoga Ashtanga realizamos un ejercicio que conecta el cuerpo y la mente a través del control de la respiración y la meditación. Es por eso que es uno de los tipos de Yoga más completos.
El Yoga Ashtanga tiene como particularidad la de seguir seis series de posturas predeterminadas y bastante difíciles de realizar por lo que la persona no puede pasar a la siguiente antes de haber ejecutado correctamente la postura anterior. Esto tiene como objetivo el de mejorar la paciencia.

Este tipo de Yoga es uno de los más populares a día de hoy y es para gente que le guste llevar un orden ya que las asanas son completamente predefinidas. Consiste en 4 fases comenzando por una serie de inicio, seguida de unas series principales para pasar después a la etapa de estiramientos y acabar con una secuencia de finalización.

El objetivo del Yoga Ashtanga es lograr una concentración interna a través de la práctica, de ahí que deba realizarse diariamente. Si es tan popular es porque cada persona sigue su propio ritmo guiados por el instructor. Es una serie de asanas dinámicas donde se fortalecen la espalda y brazos y se requiere estar en forma para poder practicarlo. Se recomienda para aquellas personas que ya se hayan introducido en el mundo del Yoga, ya que su dinamismo en las posturas puede ser complicado para un principiante. Existen otros tipos de Yoga derivados del Asthanga y que son mucho más pausados. A lo largo de la práctica del Yoga Ashtanga la flexibilidad aumentará así como el sentido del ritmo funcionando también para eliminar el estrés y la grasa.

 

Como dijimos anteriormente, un punto importante que se trabaja en el Yoga Ashtanga es el control de la respiración. Para poder pasar de una postura a otra se debe hacer un ejercicio de inhalación y exhalación lento y profundo. De esta manera, durante la duración del ejercicio nuestra mente tendrá que concentrarse en la respiración. Este proceso produce calor interno que ayuda a eliminar toxinas de los músculos y órganos mejorando, de este modo, la circulación e incluso el sistema inmunológico.

Por último, el Yoga Asthanga se suele hacer por la mañana ya que en ese momento nuestra cabeza aún está libre de preocupaciones cotidianas. Cada práctica recibe el nombre de Mysore y se recomienda hacerla todos los días para una mejora física y emocional progresiva.